viernes, 5 de octubre de 2007

Y seguimos con la maldita guerra...



Para nadie es ya nueva una imagen como esta. Realmente no hay mucho que decir solo que es increible la forma en como los intereses de un hombre y una nacion, manipulan a cientos, no, miles de personas que, dicho sea de paso, no tienen nada que ver con los intereses por los que pelean.

Según me dijeron, la mayoria de los soldados que pelean en campo no son estadounidenses nativos. Lo que hacen es que a cambio de que se enlisten, les prometen la nacionalidad a ellos y a sus familias, claro que esto puede ser a costa de su propia vida. Claro, esto no me consta, pero francamente no lo dudo ni un instante.

En fin, creo que no hay palabras que puedan describir esto.